viernes, 29 de mayo de 2009

Parte 10.

Suyay regresó justo cuando ella se giraba para marcharse, un café en cada mano, y tabaco.
Y ella decidió quedarse.


- ¿Que te trae por aquí, Sara?

Suyay pronuncio el nombre con total normalidad, pero los ojos de ella era totalmente antinaturales.

- ¿Cómo sabes mi nombre?
- Tranquila chica, lo pone en tu cadena, aún no soy adivina.
- Ah, sí. Me la regalo alguien muy importante, hace ya años.
- ¿Alguien? O un él.

A Sara le sobrecogía la manera en que Suyay estaba utilizando tantísimas de las expresiones que día a día rodeaban su cabeza, si no lo supiese, hubiera apostado que se conocía desde hacía años.

- Temporadas.
- Demasiado largas algunas eh.
- Esta ya ha terminado.
-
Todo tiene un final, lo queramos o no.

Y sus ojos se levantaron de la espuma del café, y se miraron. Y la miel y el chocolate llenaron la estancia de dulzura, de una ternura casi imperceptible durante unas décimas de segundo, luego la ternura dio paso a una complicidad instantánea.

Dos historias completamente lejanas, dos vidas desconocidas, compartiendo el comienzo de un camino eterno, y brotaron las palabras, y otra vez ella perdió la noción del tiempo por segunda vez y en el mismo sitio; la primera, fue la nostalgia del pasado la que robó sus segundos; pero hoy no, hoy era la insuperable armonía entre la profundidad de sus heridas y la felicidad a flor de piel, la que había conseguido dejar el reloj en un segundo plano.

Había conseguido sentarse a olvidar sin intentarlo, podría levantarse, volver a su casa, a la plaza, volver a verle y sonreírle y mirarle, no había perdido nada, pero nada más le haría tanto daño.

Había encontrado el balcón de su vida.
"Era tiempo de re-descubrimientos."

Al salir de allí la gravedad era prácticamente inexistente, la mezcla de café y tabaco en su boca, el brillo de su pelo negro acariciando su cintura, el sol en sus mejillas, y la alegría de los pantalones al viento escribieron dos sencillas palabras: "Bendito Abril".
Abril de lluvias primaverales, de noches belicosas o tardes de nostalgia. abril, tan inquieto e imponente.

1 comentario:

lahistoriadenadie dijo...

increible como escribes y describes tan bien los sentimientos.