lunes, 8 de diciembre de 2008

Verdaderamente creo que estoy desquiciada por las cosas húmedas con un toque de sal.
Verdaderamente creo que añoro tus miradas y sus sonrisas y los besos y demás cosas sin importancia para nadie más que para mí.
Pero la única verdad es mi soledad.
La única verdad absoluta es que me arropa el calor de los brazos de un desconocido y el frío de las lágrimas que quedan en mis sábanas. Aunque también sigue siendo mentira que te estoy olvidando, como así también que lo estoy intentando.
Y sigo diciendo verdades como mundos, y me miento cada vez que puedo, y cierro los ojos, y bebo agua con gas con sabor a GinTonic.
Y la amargura me llena, y suena el teléfono. Y el bar está lleno y yo estoy sola.
Y sigo siendo demasiado inocente para decir la verdad.
Y me sigue llenando el agua con gas. Y a ti te amo, y él le quiero.
Verdaderamente intento vivir con la situación, o más bien sobrevivir sin tus miradas, supongo que será eso que dicen de acostumbrarse, y que la distancia hace el olvido. Aunque que yo sepa dos cuerpos nunca se han unido por muy cerca que estuvieses. Ves, como el suyo y el mio. Tengo que decírtelo, tu tienes a tu rubia clavo, y yo tengo una sonrisa preciosa incrustada en mi memoria y que a veces aparece y reaparece para recordarme lo mucho que me gusta, pero no llega a ser mi sonrisa clavo.
Tu tienes a tu rubia clavo.
Yo tengo mi sonrisa incrustada.
Tu tienes a tu rubia clavo.
Yo tengo agua con gas.
Tu tienes a tu rubia clavo.
Yo tengo sabanas de lágrimas y desengaños.
Tu tienes a tu rubia clavo.
Yo quiero todo lo que tengo, pero no tengo todo lo que quiero.
Tu no sé si tienes, como hay que tener, a tu rubia clavo.
Y yo tengo mil sonrisas por regalar, mil sonrisas que podrían ser tuyas y que no has querido.
Tengo una caja llena, repleta, rebosante, de sonrisas rechazadas que esperan ser bien recibidas.
Tengo mil cajas, y la sonrisa más bonita del mundo esperándome en la puerta de cualquier sábado o domingo, así por sorpresa.
Tu tienes a tu rubia clavo.
Y yo vuelvo a sonreír.

Todos contentos.

1 comentario:

malena dijo...

y nunca dejes de sonreir, no importa que..
besos