viernes, 24 de octubre de 2008

Parte 6.

En el papel se leía:

"Hoy es el primer día del resto de tu vida"

Abandonó aquel lugar cuando ya estaban cerrando, lo abandonó al mismo tiempo que sentía que arrancaban su alma a tiras. En aquel sitio se había sentido ella. Salió a la calle buscando sensaciones que le transmitiesen esa misma paz, caminó hasta el final de la callejuela de la tetería, y encontró un parque, al final de una calle sin salida, un banco, alguna pintada, y una fuente, apagada. Parecía sacada del jardín de una princesa, y llevada al más triste y escalofriante abandono.
El agua tenía toda la pinta de llevar siglos encerrado en la semiesfera de cemento. Pero algo se movía dentro de ella, algo que le daba vida. Una vida marcada por la soledad, y por un pasado olvidado. Como ella.

Por enésima vez en los diez minutos que llevaba fuera de la tetería cogió la bolita de su bolsillo, y volvió a leer aquella frase, pero el día acababa, y nada había cambiado.
De repente la melancolía se apoderó de ella y decidió dejarse llevar por el instinto. Se estiró en el suelo, y se puso a contar. Sorprendida por la cantidad de estrellas que se vislumbraban en aquel trocito de su paraíso, como si estuviese apartado del resto del mundo, ella imaginó.
Imaginó. Sonrió. Y recordó.

Y luego congeló sonrisas para transformarlas en notas, que describían su melodía más macabra sobre las estrellas que acababan de hacerla sonreír.
Y echó a llorar, como una niña, triste y desconsolada. Echó a llorar todo ese día y todos los días que había tirado olvidandole.

Lo mejor y lo pero que me ha pasado.

Fueron las palabras que faltaban en el párrafo del sueño de la noche anterior.
Las mejores sonrisas y los besos más dulces, las mariposas más grandes, las llamadas más largas y silenciosas, y lo mejor de todo, las mejores miradas,complicadamente simples, estrictamente libres, y lamentablemente eternas.
Los peores desengaños y las peores auto-mentiras, millones de lágrimas de mierda perdidas en su almohada.
Las mejores canciones escuchando la peor historia de amor jamás contada.

Y ahora, le veía, cada día. Pero había dado con el botón del Reset de su corazón, y no quería dejar de apretarlo, por si acaso vuelve, como siempre.
Vuelve, siempre vuelve, él la mira sin mirar, y ella le mira sin dejarse ver.
Las mejores miradas de miel, se habían convertido en la peor ceguera.
No querían verse, ella por él, él por lo otro.
Ceguera provocada por el olvido en soledad y la multitud de desengaños por un lado, y ceguera debida a unos ojos que no saben ver más allá de esos ojos.
Ella no lo sabía, pero él miraba, miraba buscando, como cuando se mira a alguien que supuestamente conocemos, pero no estamos seguros, él buscaba en los ojos de ella algún brillo momentáneo que despertara su olvido. Que le dijera que seguía viva.
Antes sus ojos hablaban, pero ahora. ¿Quién vería nada con tanta agua salada de por medio?

Ella.
En plaza.
Con su fuente y sus estrellas.
Llorando desconsoladamente. Se seca los ojos, se pone en pies, y deshace sus pasos, hacia casa. Encuentra la tetería otra vez, con su resplandor verde lima, y sus letras negras.
La puerta estaba cerrada a cal y canto, pero no impidió que se sentará delante, en el suelo, como intentando recibir un poquito de resplandor en lo más profundo de su pecho. Pero no lo conseguía. Mirando al suelo su sonrisa se iba transformando poco a poco en una mueca de dolor inexplicable.
Y allí, como la luz de luna del último segundo del día, como la última sonrisa de toda una vida. Se alzaba la gratificante soledad de una bolita verde.
Ella la abrió desesperada, esperando encontrar la salvación en forma de ridícula esperanza.
Una vez más desenrolló el papelito.

Nunca dejes de sonreír, pues nunca sabrás quién se puede enamorar de tu sonrisa.

Lanzó aquel papel lo más lejos que su escuálido estado de animo le permitió, entendiéndolo como aquello que acabaría de joderle el día.
Decidió seguir caminando. Una vez más deseó su último cigarro, y comprobó que aquél día, no sería EL día.

Despertó con unos ojos extrañamente familiares a dos escasos centímetros de su cara. Se había quedado dormida en frente de la tetería, y la camarera misteriosamente entrometida la miraba con una curiosidad macabra.

- Hola. Mi sombre es Suyay. Llevas aquí mucho tiempo por lo que veo.

Unos ojos verdes inmensos la miraban con curiosidad familiar.

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Escasa inspiración, esto a sido un flash divino después de una charlita con Pol (sii, existee). Y esos ojos miel que trastornan a ella también existen, no se si para bien o para mal, pero ahí están.

Quien se moleste en buscar el significado de Suyay tendrá un punto a favor en las próximas entradas. =)




8 comentarios:

eliú dijo...

"...luego congeló sonrisas para transformarlas en notas, que describían su melodía más macabra sobre las estrellas..."


alquimia de
sensaciones...


Isra


pd, Suyay es un vocablo quechua que significa esperanza

Anónimo dijo...

ficcion, me gusta eso en los blogs, escasea.
saludos desde lejos.
volvere.

francisco pavanetto dijo...

no fue mi intension firmar anonimo. disculpa.

Princesa_DeAquelViejoReinoPerdido dijo...

En dos palabras: que bonito.
"Las mejores sonrisas y los besos más dulces, las mariposas más grandes, las llamadas más largas y silenciosas, y lo mejor de todo, las mejores miradas,complicadamente simples, estrictamente libres, y lamentablemente eternas."
Esta parte me gustó especialmente.
Un beso Anto

Juan Rodríguez Millán dijo...

Lo prometido es deuda, y me acabo de leer del tirón lo que llevas de este relato. Me gusta mucho cómo escribes, Antonella, sigue así, de verdad.

Me encanta que hayas dejado caer ese puntito de esperanza, que el tono general es muy triste. Y a veces se puede correr el peligro de confundir los estados de ánimo del personaje y de la escritora...

¿Me permites un consejo, que te doy con toda la humildad del mundo? Lo único que me pregunto es si sabes a dónde pretendes llegar en esta historia. Espero que sí. Y si todavía no lo sabes, a lo mejor sería bueno que te lo preguntaras.

charlotte dijo...

menos mal que tenías escasa inspiracion!, jaja, me han gustado mucho, besos y abrazos guapa!

antonella puntocom dijo...

Charlotte que esto dice que 'no estoy invitada a tu blog' =S
Podrías hacer algo para remediarlo? un beso!

Naxyr dijo...

vaya,leeré con más detenimiento la historia,suena interesante ^^ como va?