sábado, 27 de septiembre de 2008

Parte 2.

No escribe nada, no dibuja nada, porque en ella nada tiene sentido. Solo deja correr pequeños riachuelos de tinta sobre la corteza de un árbol industrializado.
Solo dejaba correr sus dedos sobre su espalda, acercando timidamente a su vientre.

Solo dejaba correr sus dedos sobre su espalda, acercandose timidamente a su vientre.
Aún recuerda sus ojos color caramelo, posados sobre sus pechos. Su aparentemente tímida respiracion, y un par de palabras sin sentido. Te quiero, decía.
Pero como siempre, decía, porque una vez más, como casi todo en su vida, no era verdad.
Mentiras. Mentiras que ella misma cree.
Mentiras que creemos todos, si no sabemos que lo son.
Pero ella es diferente, ella las conoce, pero se las cree. Porque tiene que vivir de algo. Aunque sea una puta mentira. Es su vida. ¿Porque sino? ¿Qué?

Preguntas y más preguntas.
Nunca se ha respondido nada, nunca nadie le ha dado ni una sola respuesta. No sabe nada, de nadie, de su madre, que se fue a París.
- A vivirla vida que me ha quitado papá.
Julián. Hacia años que no sabía nada de él.
Nunca dijo nada. Una discusión en la comida, y desapareció. Probablemente estaría más muerto que ella.
Y desde los quience años, no tiene padre. Tiene un cajero automático.

Recordaba haber tenido un novio, pero mentía, como todos los otros.



miércoles, 24 de septiembre de 2008

Parte 1.

La lluvia se clava cual agujas en sus huesos, recordándole que desafortunadamente sigue viva, su pelo negro, como es más oscuro azabache, empapado, cae sobre sus mejillas, empapadas también,
de agua salada.

Sigue caminando, no sabe dónde va, como siempre, camina hasta que su cuerpo diga basta.
Pero no se aleja mucho, nunca lo hace, por miedo, miedo a lo desconocido y a lo que también ya ha sido vivido, miedo a todo lo que puede recordar.
Miedo de él.

Él, que aunque no es nadie, está en todas partes, en cada esquina, aparece un él, dispuesto ha hacerla un poquito más feliz, y a hacerla llorar más que nunca.
Sigue caminando.
Esta parando de llover.
Pero solo de su corazón hacia afuera.

Dentro diluvia, tormentas arrastran sonrisas dentro de su pecho, terremotos rompen su corazón en pedazos, cada vez, más y más pequeños.
Pero sigue viva, sigue caminando, sigue soñando, aunque no sabe ciertamente con qué.
Busca las llaves en los bolsillos, nunca lleva bolso, le hacen sentir mujer, mujer que no es, y que dificilmente llegará a ser nunca, pero solo por falta de voluntad, las sonrisas más sinceras cuan más joven es el dueño.
Entra a su casa, su casa por decir algo, porque verdaderamente no recuerda haber sentido nunca que nada fuera suyo. Todo estaba ahí, como ella.
Todo siempre está ahí, excepto cuando lo buscas.
Busca una cinta. No sabe cual, lo sabrá cuando la encuentre.

La pone, escucha una canción tras otra, aunque nada le dice nada. Todo esta jodidamente vacío a su alrededor. Se aparta el pelo empapado de la cara, y coje un papel. Y un boli.
No escribe nada, no dibuja nada, porque en ella nada tiene sentido. Solo deja correr pequeños riachuelos de tinta sobre la corteza de un árbol industrializado.
Solo dejaba correr sus dedos sobre su espalda, acercando timidamente a su vientre.



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Por fin me decido a escribir algo con principio y final.
A ver que tal va la cosa.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Miedo.

Los días de lluvia la ponen triste, pero hoy no llueve. Hoy, el motivo de su pesar, es mucho más fuerte, más profundo, intensamente doloroso.
Hoy algo dentro de ella se ha ido, algo la ha abandonado, y teme que sea la esperanza, lleva días desanimada. Lejana de si misma, inherentemente separada del mundo.
Desconsoladamente vacía.
Se desconoce frente al espejo, sus ojos, no le dicen nada, como si no perteneciesen a su cuerpo, como si de un sueño se tratase, el triste sueño de su vida, dónde ella, ha perdido el papel de protagonista.


Busca en un cajón, algunas fotos, que le permitan recordar quién es. No intenta averiguar su identidad, ni su nombre, sabe quién es, sabe donde está, pero lo que no sabe es que la diferencia de su "ella de ayer". Esa por la que sus ojos se escapaba un brillo de ternura inconfundible, esa que convertía las malas noticias en poemas, esa que con sus manos había tocado todo lo que estaba a su alcance en cada momento, esa, esa misma era ayer, pero hoy no, hoy se mira en el espejo, y los poemas se han convertido en cartas de amor, de ese amor no correspondido, cartas empapadas por las gotas de lluvia que brotan de sus ojos, ojos que ya no albergan la ternura de ayer, hoy emanan desconcierto, inseguridad, y miedo, mucho miedo.
Miedo al desconcierto, al dolor, miedo a no saber que pasa, y no saber que hacer para evitarlo, miedo a dejar de sentir, a dejar de sonreír, miedo...
... a que se marche la esperanza.


viernes, 19 de septiembre de 2008

Yo.

Aunque el título pueda parecer muy egoísta, esta entrada no tiene nada que ver conmigo, sino todo lo contrario, va dedicada a aquellas personas que han hecho de mí quién soy, aquellos que han aportado algo bueno, o no tan bueno, pero que me han marcado de una manera u otra, y para siempre.
A todos aquellos a los que debería haber dado las gracias, o haberles pedido perdón en su momento, y no fui capaz de hacerlo, y también a todos aquellos a quienes debería haber puesto en su sitio, y tampoco tuve hagallas para hacerlo.
Gracias.
Gracias por hacer de mí quién soy.

Aparte de esto, comentar que esto que escribo hoy sale de los margenes de normalidad en mi blog, siempre escribo, sobre mñi, o no, pero nunca como hoy, nunca he dicho lo que me pasaba por la cabeza abiertamente, siempre lo he incluido en mis pequeños cuentos, o en las trancripciones de las conversaciones con Albert.
Pero hoy es diferente, hoy hay algo que me dice que debo cambiar.
No cambiar nada en concreto, hoy hay algo que me dice que debo hacerlo de esta manera. Hoy, algo, ha cambiado, unos ojos, una mirada, unas palabras, un pensamiento, o sencillamente el destino. Me dice que HOY, es un día diferente, que YO soy un poco diferente.


.-este es mi elixir, existir es sentir, y aquí sentir es escribir.

martes, 16 de septiembre de 2008

Ella.


Ella, roza los brazos de él con la punta de sus dedos cual tacto de seda, seda suave, que emana el calor propio de un cariño, o el de un cuerpo que acaba de regalar amor.
El tacto rugoso, y a la vez suave pero fuerte sumado a ese calor, inconfundible, calor humano, o eso le han dicho. Todo eso, le transmite una sensación, que no puede describir, por primera vez siente algo que no es capaz de entender ni en sus adentros, es incapaz de explicarse con palabras, solo siente, siente el calor de su piel, siente sus ojos clavados en ella, siente el frío de las estrellas que observan, el sonido de las olas rompiendo en el muelle, exclusiva mente siente, y
solo sabe que desea alargar ese momento a más no poder. Pero como casi todo lo que desea, es imposible.
Lo que ella tampoco sabe es que el amor no es gratis, y quién regala amor, como ha hecho él, no quiere nada a cambio.
Nada.
Al cabo de los días se siente vacía, ya no le quedan ni lágrimas para llorar.
A sido una princesa del amor gratuito.



***
Vuelvo con mis micro cuentos, con poca inspiración, y algun que otro atisbo de imaginación, porque suelo escribir solo sobre mis propias experiencias, pero otra vez, las imágenes de Tinkampinho, le dan luz a la inspiración.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Menos divagación, y más comprensión.

De momento sigo con el tema de los anteriores posts (cuando acabe de conversar con Albert volveré a mis micro cuentos de ella).
Ayer por la noche, se me presentaron un par de decepciones, respecto a gente de mi alrededor, cosa que me dejó muy pensativa. Ayer mismo reivindicaba nuestra capacidad de 'cambiar el mundo' y no dudo de ella, pero hay cosas que me superan.
Sabias palabras dijo ayer Albert:

Vivimos en un mundo sin limites, limitado por nosotros mismos.

De verdad que se me hace muy difícil, expresar de alguna manera todas las ideas que pasan por mi cabeza al oír esta frase, que no tienen ni punto de comparación con lo que sentí en el momento inmediato de oírla.

Intentaré ir por partes. Hablando muy superficialmente, hemos identificado el problema en el sistema, lo miramos desde fuera, pero no somos capaces de salir, limitados por nosotros mismos, nosotros, que equivale a hablar de nuestra existencia, cosa que no sería posible sin nuestra capacidad de pensar, por lo tanto, pensar nos hace existir. Esto puede con total seguridad ser una deducción errónea, aunque nunca sabremos si lo es o no (por todo aquello de la verdad absoluta etc etc...)

Ahora imaginemos una escalera, con seis escalones.
En el primer escalón, el más bajo, estaría la expresión, la manera de explicar, enseñar, y mostrar nuestros pensamientos al resto del sistema, los siguientes escalones, pueden considerase vacíos, o otorgarle a cada uno, un tipo de recuerdos. Y por último, en el sexto escalón, el más alto, estaría el pensamiento.
Dejando aparte la fantasía, el deseo, y demás sensaciones que no están relacionadas con un pensamiento fruto de una experiencia, digamos que no podemos expresar aquello que no hemos vivido, por lo tanto, desde que vivimos un hecho, bajamos escalones, y degradamos la esencia de nuestro pensamiento, para colocarla en palabras insuficientes, solo para intentar explicarnos a nosotros mismos que es lo que pasa por nuestras cabezas.

Si sumamos la incapacidad que tenemos de expresar nuestros propios pensamientos, a el hecho de que se sabe más sobre el universo, que sobre la mente humana, llegamos a la conclusión de que toda la sabiduría del mundo es poca, pues nuestras mentes están destinadas a llegar mucho más allá, aunque creo que tardaremos muchos años en abrir puertas que nosotros mismos hemos cerrado, y si lo hemos hecho, era porque no teníamos capacidad de comprender lo que había detrás, pero si yo, he sido capaz de pensar horas y horas sobre el tema, yo, que nunca he estudiado filosofía ni nada por el estilo, estoy segura, de que mucha otra gente, con el doble de conocimientos y experiencia que yo, podría abrir dichas puertas, quitarle los límites a un mundo limitado por nosotros mismos. Y por eso lucharé.




*Por cierto, grácias a arturo nicolás por ampliar mi ventanita reivindicativa :)

lunes, 8 de septiembre de 2008

Socrático? o Presocrático?

Reivindico el tema de la entrada anterior, pero destaco estas palabras:

"quitarnos la venda, ver más allá de todo lo conocido, mirarlo, tocarlo, y criticarlo, constructivamente o no, pero opinar, pensar, reaccionar, hablar, actuar, interactuar."

Y destaco la teoría de ya no me acuerdo quién, que me ha comentado hoy Albert. Somos la generación del toqueteo. De experimentar con todo cuanto nos rodea, y mirar el mundo desde fuera, reinventar el sistema, pero no políticamente, quiero decir, no me refiero a 'sistema' como una manera de orden jerárquico y jurídico, sino como la sociedad entera, y la forma socrática que se nos ha preestablecido para entenderlo. Aunque somos capaces de, en determinado momento, pararnos, y mirarlo todo desde fuera, el hecho de hablar u opinar sobre el sistema, ya nos incluye dentro de él.

Estamos, o estaremos destinados a cambiar el mundo desde dentro, y si tengo que empezar por escribir en un blog, empezaré, pero no me callaré, y mucho menos dejaré de ver el mundo con mis propios ojos.

[y si mi ignorancia sobre filosofía me lleva a cometer algún error sobre la palabra 'socrático' que alguien me corrija por favor, con mucho gusto aceptaré las críticas:) ]

domingo, 7 de septiembre de 2008

Hoy.

Y hay quién diría, que ese puñado de jóvenes soñadores, se pasan la vida entre pantallas, del ordenador, la tele, que si música que si fotos, que no leen, que salen, que beben, que si drogas, que si no drogas, que si dinero y no trabajo.
Casi seguro que todo el mundo podría nombrar a más de uno, de la boca del cual, segurísimo que podrían salir las anteriores palabras.
Pero muy pocos, eso creo, o al menos me incluyo en este grupo, podríamos conocer a alguien, que reconozca que escuchamos lo que nadie escucha, que escribimos aquello que sentimos, que maduramos solos y caminando, al sol, a base de recuerdos y sueños.
Que leemos cosas, y lloramos con ellas, que escuchamos canciones, y nos identificamos, que recordamos imágenes en el fondo de la memoria, o en un pendrive.
A eso me refiero, a que hay que mostrarle al mundo, que la adolescencia no es la mejor parte de la vida, solo por el hecho de que los derechos superan a las responsabilidades, sino por lo de quitarnos la venda, ver más allá de todo lo conocido, mirarlo, tocarlo, y criticarlo, constructivamente o no, pero opinar, pensar, reaccionar, hablar, actuar, interactuar.
Crecemos, y no somos niños, pero al mismo tiempo lo seremos siempre.





Subiré

a lo mas

hondo de

mi pecho,

y gritaré

al mundo

que no

estoy sola,

y que él tampoco.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Nosotros.

Todo lo que vivimos, absolutamente todo, incluidas las pequeñas cosas a las que no damos importancia, nos marcan para siempre.
Todos nuestros actos o pensamientos están condicionados por hehos pasados y aspiraciones del futuro.
Nosotros mismos forjamos nuestra propia historia, superamos aquellas cosas que queremos olvidar, o simplemente convivimos con ellas, y aún así es imposible derrumbarnos. La mejor arma que tiene el ser humano es él mismo.
Hay armas más fuertes, o menos, pero todas valientes.